
jueves, enero 20, 2005
LA MEDICINA Y LA LITERATURA
CIEN AÑOS DE SOLEDAD
En la obra cumbre de Gabriel García Márquez son muchos los temas médicos que se encuentran, en especial relacionados con el comportamiento genético o ancestral de los personajes, como que la novela, al decir de Josefina Ludmer está armada sobre un árbol genealógico y sobre el mito de Edipo. Sin duda, es un filón admirable para quien la analice con criterio psicológico, o psiquiátrico, campo este que no es de mi competencia. Por eso voy a referirme apenas a los episodios que tienen que ver con asuntos médicos generales, muchos de ellos matizados de fantasía, a la manera muy propia del autor.
Para hacer más fácil y ordenada mi tarea, voy a comentar las entidades nosológicas identificadas, incluyendo los remedios aconsejados en la novela para tratar algunas de ellas.
LLANTO IN UTERO
No bien se inicia la lectura del libro, nos encon-tramos con un hecho que para los profanos en asuntos obstétricos puede parecer algo fantasioso: el llanto del nonato en las entrañas maternas, asunto que el autor toca en varios pasajes de la obra. Así, refiere que Aureliano Buendía, "el primer ser humano que nació en Macondo"... "había llorado en el vientre de su madre y nació con los ojos abiertos" (p.18). Mucho más adelante vuelve a mencionar el estrambótico fenómeno al narrar que Úrsula, al final de su vida, recordaba que cuando tenía en su vientre al que sería el coronel Aureliano Buendía, una noche lo oyó llorar. El autor le da al hecho la siguiente interpretación: "Fue un lamento tan definido, que José Arcadio Buendía despertó a su lado y se alegró con la idea de que el niño iba a ser ventrílocuo. Otras personas pronosticaron que sería adivino (...). Pero la lucidez de la decrepitud le permitió ver, y así lo repitió muchas veces, que el llanto de los niños en el vientre de la madre no es un anuncio de ventriloquía ni de facultad adivi-natoria, sino una señal inequívoca de incapacidad para el amor"
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